Teléfono: (+34) 928173417 Contactar


UN OLVIDO REPETIDO

12-04-11

UN OLVIDO REPETIDO

 


Como dice la canción “ésta es la historia de un viejo perdedor”… un ser desvalido que parece cansado, pero se aferra a su tabla de náufrago… mas es tan triste la noche…


Este párrafo describe a Cervantes, un perro de 11 años de edad, que lleva esperando pacientemente su adopción en una protectora de animales. Llegó a manos de no se sabe quién, y tampoco por qué. El abandono del que fue objeto queda ya muy lejos en el tiempo, no merece la pena pararnos a pensar qué motivos llevaron a su antiguo dueño a tomar tal decisión. De cualquier manera, sólo sabemos que fue una actitud irresponsable, despiadada y carente de humanidad.


Ahora reside en un albergue de animales en el que ve pasar diariamente a posibles adoptantes, que escogen siempre a “otros”… él nunca es el elegido y veloz corre el tiempo… su reloj de arena marca la inexorable cuenta atrás.


Cuando llegó era un perro joven, con un carácter ilusionado y siempre mostró una actitud de obediencia y nobleza hacia los humanos y hacia otros congéneres. Era vital, optimista y su mirada estaba cargada de esperanza, pero con el paso del tiempo, sólo le queda la esperanza. Ojala alguien sepa apreciarla antes de que ésta se extinga con él.


Adoptar a un perro veterano exige que la persona sea poseedora de altas dosis de bondad, altruismo, compasión, piedad… y un sinfín de sentimientos que no todos los humanos albergan. Por lo que estadísticamente esta población de ancianitos está en desventaja para ser adoptados.

¿Por qué el número de adopciones de perros ancianos es tan bajo? Las respuestas todos las conocemos, por ello no nos pararemos a enumerarlas. En este artículo queremos resaltar los beneficios:


* La actividad de un perro mayor es más reducida y esto supone una comodidad ya que no necesita tanto ejercicio físico para estar relajado. Es ideal para personas que paseen a un ritmo pausado y tranquilo, que se quieran acompañar de un amigo especial.

* La necesidad que tienen de afecto es tan grande como su capacidad para darlo. Te ofrecen amor con una simple mirada, y sólo a cambio de una tierna caricia. No cuesta nada amarlos.

* Un perro anciano ha desarrollado rutinas muy establecidas en su comportamiento y tiene una amplia capacidad de comunicación con los humanos, además, de mayor resistencia al aburrimiento, a estar solos sin alterar el orden del hogar, ya que poseen mayor disciplina y obediencia. Esto supone que se adaptará rápidamente a su nueva vida, a los hábitos establecidos en el hogar. Y si añadimos que fue abandonado, mostrará un amor y fidelidad sin límites.

* Sólo necesitan cariño y paciencia, sentarse junto a su dueño mientras éste ve la televisión o lee un libro, posando la mano en su lomo. ¡Nunca un gesto tan sencillo fue tan valioso!.

* Al adoptar, en la protectora te indicarán su comportamiento y carácter (ya establecidos), también conocerás su tamaño definitivo (motivos de muchas devoluciones al ver que el perro crece demasiado).

* Pero sobre todo, estarás realizando un gesto de amor infinito.


A veces en la vida, debemos ser optimistas incluso ante lo obviamente negativo, y aparcar ese sentimiento egoísta que se esgrime para no adoptar a un viejecito: “es que se me va a morir pronto y no quiero sufrir”... demos la vuelta a esta idea: “ahora es cuando más lo necesitan y cuando más puedo hacer por ellos”.


Cervantes espera tras la reja, mirando la vida pasar, pero se aferra a ella con ese ápice de esperanza que aún le queda. (ÚLTIMA NOTICIA: Cervantes fue adoptado!! pero aún faltan muchos perros que siguen allí olvidados tras las rejas)

Al igual que Cervantes, esperan otros muchos y éstos son algunos de sus nombres: Amigo Félix (15 años), Chester (9), Laika (7), Gaspar (10), Bruno (10), Tao (17), Pantera (14), Yuma (10), Kanela (10), Bosco (13)… y la lista continúa. Si los quieres conocer y evitar que sean los protagonistas de un olvido repetido, te aguardan esperando ser, por fin, los elegidos.


Cuando en la protectora alguien adopta a un perro anciano, miramos minuciosamente intentando ver qué tiene de diferente esa persona respecto a las demás, pero no hay nada que físicamente nos ofrezca una respuesta…sólo tenemos la certeza de que ese nuevo dueño es sin duda una persona especial, que ofrecerá a nuestro viejo amigo un final digno, una última oportunidad de ser feliz.


Y con lágrimas en los ojos lo despedimos, conscientes de que tal vez no lo volvamos a ver nunca y se nos genera un vacío, una pérdida… y al pasar frente a su jaula ya no estará allí, pero nos consolaremos sabiendo que por fin, tiene lo que siempre le correspondió… SER IMPORTANTE PARA ALGUIEN.


María José Rivero Torres.
 


Ver animales en adopción  

SARA Sociedad Protectora de Animales - Tel. (+34) 928173417 - Contactar Bambú cms