Es una podenquita que seguramente ha sufrido bastante, ya que su patita trasera está fracturada y como su dueño no hizo nada, se quedó doblada y no la puede utilizar.
Estaba en la perrera dejada a su destino pasara con ella lo que pasara.
Es bastante asustadiza al principio hasta que coje confianza. Una vez que te conoce bien, ya es mucho más tranquila y cariñosa. Se lleva bien con todos.