Manrique es un gato especial. Llegó con la cadera rota por un atropello. Por desgracia tuvimos que amputarle la pata. Nunca, a pesar del dolor se ha quejado, siempre ha sido un gato muy cariñoso. Le encanta que le acaricien y que le den mimos. Ahora se recupera y se esta acostumbrando a vivir con tres patas. Necesita una casa donde le den mucho cariño. ¿Seras tú?

